#20

de: Juan Mut <elamorensancha@gmail.com>

para: Alessandro Triacca <triakka@hotmail.com>

fecha: 14 nov 2021, 12:54

asunto: Re: URRACCA


Querido hermano,

esta semana que acaba, y también la anterior, he vivido en el futuro. Decía María que alguien en su formación Gestalt decía que los estados depresivos tienen que ver con vivir en el pasado, y que los estados ansiosos tienen que ver con vivir en el futuro. No he manejado altos niveles de ansiedad pero desde luego no he vivido el presente. Creo que vivir en presente es el mayor homenaje que podemos hacerle a nuestra vida, el modo más noble de honrarla; y no vivir en presente, el mayor pecado. Creo que cuando Jesús, en el Padrenuestro, dice “venga a nosotros tu Reino” se refiere al reino del presente. 

Todo esto del aquí y del ahora, que yo exploré por intuición (o a partir de la poesía de Rilke) y aterricé un poco intelectualmente tras algunas lecturas que trajo María de Fritz Perls y Claudio Naranjo, es esencialmente fenomenológico. Recuerdo nuestro fin de semana en Praga, en verano, como un fin de semana fenomenológico (y fenomenal), gestáltico, de vivencia plena del aquí y el ahora. Estoy seguro de que el próximo traerá también momentos de oro.

Esta misma mañana, durante mi prueba de alemán (esta URRACCA te llegará el domingo pero la escribo el sábado), como si ya pudiera aterrizar en el presente (aunque en realidad el presente era el examen y yo seguía en el futuro), pensaba en la estructura de mi libro futuro (futuro). Ya te hablé de ella y no ha cambiado mucho la idea: quiero escribir el anverso y el reverso de una misma historia, la historia de mi abuela. Pero, además de esas dos partes, quiero tener una tercera pata, un tercer capítulo que saque al libro de las dos dimensiones de la ficción que voy a crear. Y se me ocurrió ir escribiendo, en paralelo al anverso y al reverso, por fascículos y para URRACA (o sea para ti, al menos en principio), mi biografía emocional desde que tengo memoria. Esto es algo que hizo María hace un año, de manera abreviada, para su formación Gestalt. Consiste en escribir una narración que no se articule por un eje de eventos biográficos importantes sino por un rosario de hitos emocionales. En ocasiones, ambos pueden y deben coincidir. Por ejemplo: en tu biografía emocional tu boda o el nacimiento de Lenú tendrían, con toda seguridad, un hueco, pero quizás no lo tendrían tu graduación en el Colmex o tu curro en el Reforma. O sí. Yo, en mi biografía emocional, empezaría hablando de mis primeros recuerdos, que tienen un gran componente de miedo y también de ambición, ganas de competir, de destacar, de ser el mejor para cumplir las expectativas de mis padres (que luego entendí que no eran suyas, por lo que he de reconocer que eran -y siguen siendo- mis expectativas, mis exigencias). Etcétera. La biografía emocional se sumerge en los recuerdos, en el inconsciente, y tira hilos y establece conexiones. Pensándolo bien, ‘Mi lucha’ (me refiero a Knausgaard, a Hitler no lo he leído) es una biografía emocional. Y muchas cosas más, claro, pero tiene ese componente. Y lo de Proust también lo es.

Supongo que yo puedo intentar hacerla cronológicamente. Esto sería una manera, en "Cubismo", de desenmascarar, en el tercer capítulo, la ficción-espejo del primero y el segundo, de regresar al final, como en "Alana", a la primera persona, de, quizá, incluso, maquillar esa biografía emocional con ficción para cerrar el círculo mentiroso y ambiguo que tanto me interesa, de, en fin, situar en mi biografía los temas que anteriormente se han desarrollado en la ficción de mis abuelos (interpretados por Juan y Alana), y al mismo tiempo señalar patrones que atraviesan mi linaje. Por decir algo obvio que podría ser leído claramente entre líneas: yo siempre he tenido miedo al abandono y, en la ficción de mis abuelos (Juan y Alana en la ficción), mi abuela abandona a mi abuelo. Etcétera. Todo eso lo haría sin pensarlo mucho, al menos en un principio, porque si lo pienso mucho no funciona. Sólo quiero establecer un marco de acción, como hacen los alemanes cuando usan las palabras. Pensar en la escritura es en realidad, para mí, una manera de seguir conectado a la escritura en los momentos en los que no puedo o no me siento preparado para escribir. La idea ahora es empezar a escribir con disciplina diaria los dos capítulos primeros, la ficción de mis abuelos, y en paralelo, con mucha desnudez, como un ejercicio distinto, no literario sino introspectivo, casi terapéutico, escribir para URRACCA (para ti) esa biografía emocional que veremos si después forma parte de ese libro. Hoy no hay biografía, como ves. Primero porque es una idea que quiero madurar (se me ha ocurrido hoy mismo y tengo el cerebro fundido tras cinco horas de prueba y quizá sienta más adelante la necesidad de escribirlo en privado o la necesidad de seguir abriendo espacios en URRACCA). Segundo porque la eventual biografía emocional, como el anverso y reverso de "Cubismo", tendrán que esperar a la vuelta de Praga, y quizá alguna semana más: tengo cuatro textos pendientes del blog de viajes, por los cuales me pagan; mañana tengo un tour a Sachsenhausen y el jueves otro; el miércoles, como todos los miércoles (ya firmé mi contrato) trabajo en la School Farm Montessori; he de resolver lenta burocracia relacionada con el nuevo curro y con mi salida de la ayuda social tras el Corona; tengo que hacer una limpieza de mis ordenadores y ordenar (valga la redundancia) todos mis documentos, literarios y no, en un disco duro (esto último para empezar "Cubismo" con orden interno y también externo); y tengo que escribir la propuesta de un proyecto antes del 1 de diciembre para la Embajada. Todo esto antes de empezar, como purga. Creo que lo he enumerado todo aquí para hacer una lista, para acordarme. De lo de la Embajada ya te contaré más. No es nada muy importante: un proyecto con Felipe y otros amigos artistas plásticos con los que me reúno a menudo a jugar al ping-pong. Al parecer conocen a alguien en la Embajada y tienen chance de presentar algo y que den algo de lana, así que van a montar algo y quieren que yo esté. Lo que voy a proponer es hacer un vídeo cuyo título (es por el título que te cuento todo esto, porque te lo debo a ti en gran parte) será Máster de Juglaría. Ya te contaré despacio en Praga. 

Con ganas locas de ir, Alessandro. Besos a Juliette y Elena Triacca. Para ti un abrazo enorme.

Te quiero.

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